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Hacía ya bastante tiempo que le daba vueltas a la idea de hacerme donante de órganos, sin embargo, hasta hace poco nunca había hecho nada al respecto. Sin embargo, hace unas semanas que me decidí a hacerme donante.

Es bastante sencillo: en primer lugar, conviene hablar con tus allegados para hacerles saber tu decisión, pues serán ellos los que deberán dar el consentimiento final “en caso de”.

Luego, basta ir a la web http://www.eresperfectoparaotros.com/, pinchar donde dice “Quiero ser donante”, y rellenar el formulario.

Al poco se recibe un correo de confirmación, y (en mi caso) unas semanas más tarde, vía correo ordinario, llega la tarjeta que nos identifica como donante de órganos.

Reverso de la tarjeta de donante de órganos.

Y aquí es donde viene el problema: para enviarme la tarjeta, mas una carta de agradecimiento por hacerme donante (un sólo folio por una cara), me envían por correo este mamotreto:

En este “mini-paquete” me llegaron solamente la tarjeta de donante y un folio con una carta de agradecimiento.

El “paquetito” es del tamaño de medio folio, y de aproximadamente medio centímetro de grosor, hecho de buen cartón. Y esto en tiempos de crisis, con recortes a la orden del día en todos los ámbitos. Hubiera preferido que me hubieran mandado la cartita en un sobre común y corriente. Vale que no se hagan muchos nuevos donantes cada día, pero a saber lo que les cuesta el envío de cada tarjeta…

No pienso cortarme: ahora mismo envío un correo quejándome a la dirección de correo electrónico de la Organización Nacional de Transplantes que viene en la carta…

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